ALREADY KNOW YOUR NEXT DESTINATION?
DOWNLOAD YOUR FREE AUDIOGUIDE

Museo Kanelopoulou

Museo Kanelopoulou (5)

Casi nada escapa a la vasta colección que los adinerados Alexandra y Pavlos Kanellópoulos reunieron a lo largo de los años y que, hoy, se expone en una pequeña mansión neoclásica ubicada en el pintoresco barrio de Anafiotika. 

Las colecciones privadas habitualmente pecan de eclecticismo, ya que son fruto de la férrea voluntad de sus propietarios, que durante años se dedican a conseguir piezas acordes con sus gustos y pasiones y que, en ocasiones, se escapan de la lógica cronológica o temática. Es lo que tiene el coleccionismo pero, en muchos casos, ésa es precisamente su virtud. Y es que este museo no se limita a épocas o disciplinas concretas, sino que cubre las manifestaciones artísticas y decorativas griegas desde prácticamente el Neolítico hasta el siglo 19, pasando por la artesanía minoica, la fenicia, egipcia, bizantina, turca o italiana. 

La mansión fue edificada en 1884, y se dice que se construyó alrededor del gran bloque de piedra que preside la planta baja. Se trata de una pieza que cayó de uno de los muros de la Acrópolis y que era tan pesado que no pudo trasladarse, de modo que se tuvo que construir el museo alrededor del bloque. La mansión fue restaurada en el siglo 20 e inaugurada como museo en 1976, cuando los Kanellópoulos donaron su colección al Gobierno Griego. 

Tres plantas, diez salas y 6.000 objetos que dan una visión general de la trayectoria de las manifestaciones artísticas helénicas son lo que te espera si decides adentrarte en este museo. 

Y entre tanta pieza, agradecerás que te destaquemos algunos ejemplos. En la planta baja, el arte bizantino es el protagonista. Joyas de oro y bronce, vasijas, lámparas e iconos sagrados de los siglos 15, 16 y 17 de la escuela cretense y de la Escuela de Constantinopla llenan las primeras salas.

En la primera planta, los ejemplos de arte post-bizantino dominan la escena: camafeos, tallas, y joyas variadas, que van desde los colgantes hasta los broches de oro y piedras preciosas, realizados en Constantinopla durante el Imperio Otomano, después de 1453.  

La última planta guarda la parte de la colección que muchos consideran como la más valiosa. Se trata de una selección de monedas, joyería persa del siglo 5 a.C., vasijas áticas, o cascos de guerra del siglo 6 a.C. Los clásicos jarrones helenos del siglo 7 a.C. decorados con figuras en rojo y negro también relucen en las vitrinas del Kallenópoulos. Los temas que ilustran estos jarrones y algunas tallas son eróticos, y muestran a sátiros persiguiendo a las ninfas. Las figurillas cicládicas fabricadas en terracota también son muy apreciadas en la colección del museo. 

En esta misma planta, tal vez te interesará apreciar las soberbias y lujosas joyas de oro de Micenas, y de las épocas clásica, helenística y romana. Es realmente virtuoso el trabajo de orfebrería, las incrustaciones de piedras preciosas, las filigranas y los granulados que realizaban los artesanos en la época sin apenas tecnología. 

Es fácil encontrar este rincón, tras una escalerilla, cuando subes a pie hasta la Acrópolis por el barrio de Anafiotika. Si tienes tiempo y quieres recorrer, en sólo tres plantas, el hilo de la historia de las artes de Grecia, ésta es una buena oportunidad. En menos tiempo del que tardas en pronunciar el nombre del Museo, habrás visto una valiosísima colección.

ALL POINTS OF INTEREST
This website uses cookies to ensure you get the best experience on our website

ACCEPT
+ INFO