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Orsanmichele

Orsanmichele (14)

Esta acogedora iglesia está ubicada en el lugar donde antes se alzaba una antigua capilla que formaba parte de un huerto benedictino. Esta capilla original recibía el nombre de San Michele in Orto, y de ahí procede la actual denominación de Orsanmichele

En el año 1280 este convento benedictino fue reemplazado por un mercado de cereales, el cual resultó destruido durante un incendio en 1304. El mercado fue reconstruido  muchos años después, cubriéndolo con pisos con almacenes. Además, a cada gremio de la ciudad, llamados “arte”, se le adjudicó uno de los pilares de la edificación para que lo decoraran con la estatua que representara a su patrón. 

Más tarde, se decidió consagrar el lugar al culto religioso, así que, en el año 1380, se tapiaron las arcadas y la planta baja fue transformada en una iglesia. Por su parte, en la planta superior se conservaron los almacenes de grano, como previsión por si llegaban épocas de hambruna. 

Así que en la fachada de la actual iglesia podrás contemplar todavía las esculturas realizadas por los distintos gremios, aunque, eso sí, algunas son simples copias de las originales. Además, has de saber que la mayoría de ellas fueron realizadas por artistas tan importantes como Donatello, Ghiberti o Verrocchio. Y de entre todas ellas destaca el San Jorge de Donatello, considerada la primera estatua renacentista.

Asimismo, en el exterior también hallarás una serie de medallones de terracota esmaltada en los que aparecen los escudos heráldicos de cada uno de los gremios, realizados por Luca della Robbia y su taller. Y fíjate también en el pasaje elevado que une Orsanmichele con el edifio contiguo. Se trata del Palazzo dell’Arte della lana, sede del gremio de los trabajadores de la lana.  

El interior de la iglesia, que comprobarás que es un tanto oscuro, conserva algunos antiguos tesoros, como el espléndido tabernáculo de mármol con incrustaciones de vidrio coloreado, terminado en el año 1359 por Andrea Orcagna. Y en el centro, detrás de las ofrendas y los querubines, encontrarás La Madonna y el Niño, obra de Bernardo Daddi pintada en el año 1347 para sustituir un antiguo fresco que fue destruido en el incendio. 

Sin embargo, te darás cuenta que la mayoría de los frescos se encuentran en bastante mal estado de conservación. Esto se debe a que durante el Renacimiento se trataron con bastante desprecio las obras realizadas con anterioridad. Por este motivo, no fue hasta el año 1864 cuando se rehabilitaron estas pinturas. 

Con todo, la visita a esta iglesia constituye una buena oportunidad para alejarse de la agitada Via dei Calzaiuoli, y disfrutar de un pequeño remanso de paz en medio de la ciudad. 

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