ALREADY KNOW YOUR NEXT DESTINATION?
DOWNLOAD YOUR FREE AUDIOGUIDE

Santa Croce

Santa Croce (8)

La Iglesia de la Santa Croce es otra de las visitas imprescindibles de Florencia, ya que se trata, después de la Catedral, del templo más famoso de la ciudad. 

Sus orígenes se remontan hasta el año 1218, cuando los franciscanos construyeron la primera iglesia dedicada a la Santa Croce, que pronto se convirtió en un importante centro de devoción. Esto provocó que la edificación comenzara a quedarse pequeña, lo que hizo que, en el año 1294, se decidiera derrumbar la iglesia y construir un templo completamente nuevo. Para ello se siguieron los planos diseñados por Arnolfo di Cambio. 

La iglesia se consagró finalmente en el año 1442, aunque en aquel momento todavía faltaba por edificar la fachada. Fue la familia Quaratesi quien ofreció una cantidad de mil florines de oro para construirla a cambio de poder colocar en ella su escudo. Sin embargo, los franciscanos no aceptaron sus condiciones y la fachada no fue terminada hasta el siglo XIX, cuando la financió un millonario inglés.

Una de las características principales de esta iglesia es que en ella se hallan las sepulturas de numerosas familias acaudaladas del momento, quienes, en un último intento por obtener la salvación espiritual, pagaban importantes sumas de dinero por enterrar aquí a sus muertos. Esto explica el hecho que aquí encontrarás una gran cantidad de capillas pertenecientes a notables familias de la época. 

En primer lugar, a la derecha del altar mayor, hallarás las Capillas Bardi y Peruzzi, que contienen frescos creados por el gran pintor Giotto. Por un lado, en la Capilla Bardi el artista pintó la vida de San Francisco, mientras que en la de los Peruzzi podrás ver una serie de representaciones de las vidas de san Juan Bautista y san Juan Evangelista. 

En el extremo derecho del crucero podrás ver la Capilla Baroncelli, sin duda una de las más hermosas gracias a los frescos de la Historia de María realizados por Taddeo Gaddi. Además, has de saber que la imagen que aquí puedes ver de los ángeles anunciando el nacimiento de Cristo a los pastores fue una de las primeras representaciones de una escena nocturna en un fresco.

Tras esto, un pasillo a la derecha te llevará hasta la Sacristía, levantada por la familia Peruzzi alrededor del año 1340. Aquí podrás contemplar, en la pared sur, una fantástica Crucifixión, también atribuida a Gaddi, así como una serie de maravillosos frescos en la capilla del coro. Concretamente, podrás ver representaciones de la Historia de Ana y Joaquín y Escenas de la vida de la Virgen, obra de Giovanni da Milano, uno de los grandes artistas del siglo XIV. 

Para llegar a la hermosa Capilla de los Pazzi debes pasar antes por el claustro, que verás que está flanqueado por numerosos monumentos del siglo XIX. La capilla fue proyectada por Brunelleschi en el año 1430, aunque las obras no comenzaron hasta trece años más tarde. Aquí puedes disfrutar de esta espléndida composición de planta central, bóvedas, arcos y paredes de yeso blanco. Precisamente estas paredes fueron pintadas en este color para que reflejaran la luz, ya que la iluminación es uno de los elementos que Brunelleschi más cuidó a la hora de construir la capilla. Fíjate también en los doce medallones de terracota donde están representados los apóstoles, obra de Luca della Robbia.

Pero, además, en la iglesia de la Santa Croce hallarás las tumbas de personajes tan célebres como Miguel Ángel, Maquiavelo o Galileo. La de Miguel Ángel, por ejmplo, está ubicada en la primera capilla de la derecha, y fue realizada por Giorgio Vasari en el año 1564. 

Por su parte, el monumento a Maquiavelo, en la cuarta capilla, es obra de Innocenzo Spinazzi. Maquiavelo,  célebre político y escritor, falleció en el año 1527, tras dejarnos como legado obras literarias tan importantes como El Príncipe. 

No olvides visitar también las tumbas de Leonardo Bruni, una de las grandes figuras del humanismo florentino, y del poeta veneciano Ugo Foscolo. Además, en una pequeña capilla que normalmente está cerrada al público está ubicada la tumba en la que fue enterrado originalmente Galileo. Esto no deja de ser sorprendente, ya que, tras asegurar que los planetas giraban alrededor del Sol y no de la Tierra, Galileo fue condenado por la Inquisición. Así que en un principio se le negó el honor de ser enterrado en esta iglesia, hasta que, con los años, se le concedió dicho privilegio. Además, en el año 1737, su cuerpo fue trasladado de esa pequeña capilla original a un lugar más importante en la nave norte del templo.  

This website uses cookies to ensure you get the best experience on our website

ACCEPT
+ INFO