ALREADY KNOW YOUR NEXT DESTINATION?
DOWNLOAD YOUR FREE AUDIOGUIDE

Wolfgang Amadeus Mozart. Museo Mozart.

Wolfgang Amadeus Mozart. Museo Mozart. (60)

El dicho de que nadie es profeta en su tierra puede aplicarse de manera inmejorable a la relación que el célebre compositor Wolfgang Amadeus Mozart vivió con Praga. 

Adorado e incomprendido en su tierra a partes iguales, Praga fue el único lugar que siempre admiró fielmente las obras de Mozart y que lloró su muerte como no se hizo en ningún otro lugar. El músico pasó aquí varias temporadas y dirigió personalmente algunas de las óperas que él mismo había compuesto.

El Museo Mozart está ubicado en la Villa Bertramka, originalmente una granja que se convirtió en casa de campo en el siglo XVIII. Antes estaba rodeado de viñedos aunque hoy a su alrededor se alza el deprimido barrio de Smichov. El primer dueño de esta finca fue Frantisek Bertram y, más tarde, el compositor Frantisek Dusek y su esposa, la afamada cantante Josefina Susková. De la amistad con esta pareja surgió la relación de Mozart con la ciudad de Praga. De hecho, el compositor se alojó varias veces en la Villa Bertramka.

En 1838, la casa pasó a ser propiedad de la familia Popelka, que convirtió en un lugar de culto en el 120 aniversario del nacimiento de Mozart. A principios del siglo XX, la última heredera de la familia decidió donar la finca al Mozarteum de Salzburgo, que la transformó parcialmente en museo.

Finalmente, fue el Estado quien se encargó de este lugar después de la segunda guerra mundial. Coincidiendo con el bicentenario del nacimiento de Mozart, se inauguró el nuevo museo, que pasó a formar parte de la sección musical del Museo Nacional. En 1973 se inició un nuevo período de reformas, que culminó con la apertura del museo como lo ves hoy en día en el bicentenario de la ópera “Don Giovanni”.

Si tienes intención de visitar este lugar, no dejes de hacerlo al atardecer, cuando las últimas luces del sol bañan el jardín, y si puede ser en verano, para disfrutar de algunos de los conciertos de música clásica que se organizan en el jardín.

El idilio de Mozart con Praga empezó gracias a la amistad con el matrimonio Dusek. Entre los méritos de él, Frantisek Dusek, se cuenta el de haber fundado la escuela checa de piano y haber formado musicalmente a muchos compositores. Su esposa, la cantante Josefina, y él conocieron a Mozart durante sus giras por Dresde, Viena y Salzburgo, donde entablaron amistad.

En 1787, Mozart recibió su primera invitación para visitar Praga, una ciudad conmovida todavía por el éxito de “Las bodas de Fígaro”. Se alojó en el palacio del conde Thun y recibió el encargo de escribir una ópera para Praga a cambio de cien ducados.

En su segunda visita, esta vez acompañado por su esposa Constanza, ya se alojó en la Villa Bertramka. Se cuenta que fue allí donde terminó la obertura de “Don Giovanni”, pocas horas antes del estreno. Él mismo dirigió esta ópera en el Teatro de los Estados.

De la amistad de Mozart con sus anfitriones nos ha quedado también el aria “Bella mia fiamma, addio”, que Mozart escribió por deseo de Josefina.

En 1791 pasó brevemente por la Villa Bertramka aunque su última visita oficial tuvo lugar en el verano de aquel mismo año, pocos meses antes de su muerte.

Mozart, ya enfermo, acudió con el encargo de componer una ópera con motivo de la coronación de Leopoldo II. En sólo 18 días, escribió “La clemencia de Tito”, aunque no tuvo tanto éxito como las anteriores. Al menos tuvo el consuelo de que “La flauta mágica” recuperó la pasión de los checos por Mozart, aunque para su estreno en Praga éste ya se encontraba escribiendo el “Réquiem”.

Muy deteriorado físicamente, tuvo que regresar a Viena y falleció en la más absoluta pobreza el 5 de diciembre de 1791.

Ante la indiferencia de sus paisanos, los praguenses rindieron un sentido homenaje en honor del gran compositor a quien la historia acabaría encumbrando. De hecho, a la noticia de su muerte 4.000 personas se reunieron en San Nicolás de Malá Strana para llorarlo. Como ya habrás podido comprobar, los siglos no han hecho sino acrecentar la pasión que la ciudad siente por Mozart.

ALL POINTS OF INTEREST
This website uses cookies to ensure you get the best experience on our website

ACCEPT
+ INFO