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Iglesia de Santiago (Sv. Jakub)

Iglesia de Santiago (Sv. Jakub) (19)

La iglesia de Santiago es la iglesia urbana más alta de Praga después de la catedral de San Vito. Se construyó entre 1335 y 1374 con el estilo dominante en la época, el gótico. Aun así, si la visitas hoy en día verás que lo único gótico que queda en la iglesia es la estructura.

¿El motivo? Un incendio, supuestamente provocado por los hombres del rey Luis XIV, destruyó la iglesia de Santiago en 1689. Tres años después se inició el proceso de reconstrucción del interior, dirigido por Jan Simon Pánek. Pero los gustos de la época ya habían cambiado mucho y todo el interior fue ornamentado a la manera barroca.

En la fachada y sobre el pórtico, el artista Ottavio Mosto creó un imponente grupo escultórico que representa a San Francisco, Santiago y San Antonio de Padua, rodeados de numerosos querubines alados. El conjunto, en apariencia muy recargado, está en realidad formado por esculturas de gran sencillez. A Ottavio Mosto se lo considera el impulsor de la escultura barroca en Praga, ya que llevó a la ciudad las formas que había aprendido de Bernini en Roma.

En la redecoración del interior de la iglesia se añadieron 20 altares laterales donde participaron algunos de los mejores pintores de la época, como Jan Jirí Heinsch o Peter Brandl.

El techo de la iglesia de Santiago fue pintado por Frantisek Maximilian Voget y representa la vida de la Virgen y el misterio de la Santísima Trinidad. Sus colores tenues dan un aire cálido al interior del templo. El retablo del altar mayor está dedicado a Santiago y se creó en el siglo XVIII. Aunque en realidad, el retablo prácticamente queda en segundo plano debido al llamativo marco que lo decora y que es obra del tirolés Matthias Schönherr.

La longitud de la nave central da una gran sensación de perspectiva y hace que la vista se dirija hacia el altar mayor y hacia la bóveda. No faltan las columnas salomónicas ni los altos pilares con capiteles dorados.

En una nave lateral, a la izquierda, encontrarás la tumba del conde Vratislav de Mitrowicz. Vale la pena que te detengas unos instantes a contemplarla, ya que se considera el mejor sepulcro barroco de Bohemia. Es fruto del trabajo conjunto del arquitecto Fischer von Erlach y del escultor Ferdinand Brokof. Este último es autor de algunas de las estatuas del puente de Carlos. Los expertos señalan que lo mejor del sepulcro es la figura de Cronos, identificable por el reloj de arena. Sin embargo, del conde Vratislav de Mitrowicz se cuenta que en realidad no estaba muerto al ser enterrado, ya que algunos años después su cuerpo apareció sentado, en lugar de tumbado, cuando la lápida tuvo que ser retirada.

Pero no es ésta la única curiosidad de la iglesia de Santiago. A la derecha de la entrada se encuentra un brazo momificado de más de 400 años de antigüedad. La leyenda dice que su dueño era un ladrón que entró a robar los tesoros del altar mayor. La estatua de la Virgen, al ver lo que estaba a punto de hacer, le cogió del brazo con tal fuerza que llegó a arrancárselo.

Otro punto de interés es el magnífico órgano, que data del año 1702. No en vano en esta iglesia se celebran conciertos de este instrumento y misas de Navidad.

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