ALREADY KNOW YOUR NEXT DESTINATION?
DOWNLOAD YOUR FREE AUDIOGUIDE

Vysehrad

Vysehrad (58)

Lejos del centro de Praga se alza un acantilado rocoso sobre el río Moldava, cuya atmósfera romántica y misteriosa ha inspirado decenas de leyendas y de obras de arte. Se trata de Vysehrad, que significa Castillo de las Alturas, y es una colina fortificada y reconstruida a lo largo de los siglos.

El origen legendario de Vysehrad lo relaciona con la mítica princesa Libuse, a quien la tradición atribuye la fundación de Praga. Libuse, hija del príncipe de los checos, no sólo era princesa sino también profetisa y hechicera allá en el siglo VIII. Al suceder a su padre al trono, fundó Vysehrad y también el castillo de Praga, con la profecía de que ahí se alzaría una ciudad cuya gloria sería incomparable. Libuse se considera la fundadora de la primera dinastía real de Bohemia, la de los Premíslidas.

Más allá del mito, se cree que la fortificación de Vysehrad tuvo lugar en el siglo X a cargo de los Premíslidas, que querían completar la defensa de Praga añadiendo otro punto estratégico además del castillo. Poco después fue abandonado hasta el siglo XIV, cuando Carlos IV lo recuperó.

Las murallas del complejo de Vysehrad se ampliaron en 1742 durante la ocupación francesa. A finales del siglo XIX pasó a formar parte de la administración de Praga, ya que la ciudad, en su crecimiento, había llegado hasta aquí.

Destacan la Puerta del Tábor y la Puerta de Leopoldo I, ambas monumentales y construidas en el siglo XVII. Puede verse aquí la puerta gótica de Spicka, de la que hay una reproducción en la colina de Petrin.

De las construcciones antiguas quedan algunas rotondas románicas, la más antigua de las cuales es la de San Martín, del siglo XI. También hay restos de la basílica románica de San Lorenzo, edificada en en el siglo XI y destruida por los husitas.

La iglesia de san Pedro y san Pablo fue en sus orígenes una iglesia románica fundada por Vrastilao I y destruida en el siglo XIII por un incendio. En 1369, Carlos IV cubrió sus restos con un templo neogótico, estilo que se fue perdiendo en las sucesivas restauraciones. En el siglo XIX, Josef Mocker intentó recuperar su estilo gótico en otra reforma. Hoy presenta dos campanarios modernos de principios del siglo XX.

En su interior hay algunas obras antiguas que vale la pena contemplar, como la “Madonna de la Humildad”, del siglo XVI, y el panel gótico de “Nuestra Señora de las Lluvias”, del siglo XIV.

Junto a la iglesia podrás ver algunas estatuas de personajes mitológicos checos, obra de Myslbek, que fueron trasladadas aquí después de que fueran dañadas en un bombardeo de la segunda guerra mundial.

Tu paseo por Vysehrad puede terminar en el cementerio existente desde 1660 donde yacen algunos grandes artistas checos. Este lugar se convirtió en cementerio nacional a partir de 1875, después de la construcción de un pórtico con soportales neorrenacentistas y bóvedas pintadas. Desde entonces, son enterradas aquí las personalidades de las artes y las letras, como los pintores Ales y Mucha o los compositores Smetana y Dvorák. El panteón Slavín, que significa lugar de gloria, rinde un homenaje conjunto a todos estos personajes ilustres.

ALL POINTS OF INTEREST
This website uses cookies to ensure you get the best experience on our website

ACCEPT
+ INFO