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Plaza de Toros de la Maestranza

Plaza de Toros de la Maestranza (5)

La Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla es el coso taurino más antiguo de España, además de la sede de las corridas de toros que se realizan en el marco de la Feria de Abril de Sevilla, uno de los festejos taurinos más reconocidos en el mundo.

La plaza está considerada uno de los centros de atracción turística más populares de la ciudad y es uno de los monumentos más visitados de la misma. Como plaza, es una de las más admiradas del mundo por su disposición y características. Además, su público está considerado uno de los más duros y difíciles entre la afición taurina. Esta “catedral del toreo”, como es conocida por muchos, tiene capacidad para unos 12.500 espectadores.

Fue a principios del siglo XVIII cuando los nobles caballeros maestrantes, que se entrenaban en el arte de la equitación lanceando toros a caballo, edificaron aquí una cuadrada plaza de madera. Más tarde, en el año 1761, se comenzaron las obras de lo que sería la actual Plaza de la Maestranza. Estas obras, hechas sobre los planos del arquitecto Vicente San Martín, tardarían 119 años en ser completadas.

Fue Fernando VII quien impulsó fuertemente esta plaza de toros y, en el año 1930, creó la Escuela de Tauromaquia en el barrio de San Bernardo. Así que de esta forma la fiesta de los toros fue arrebatada a la nobleza y pasó a estar representada por los matadores de este barrio sevillano, que pasaron de matar los toros a caballo a inaugurar el toreo a pie. Entre los grandes toreros que destacaron en esa época se encuentran Pepe-Hillo, Costillares y Pedro Romero.

A pesar de esto, has de saber que la plaza todavía es propiedad de La Real Maestranza de Caballería. Además, Felipe V decretó en su momento que el hermano mayor de esta corporación nobiliaria debía ser siempre alguien de sangre real. Es por este motivo que el palco principal de la plaza permanece siempre cerrado si no asiste el rey Don Juan Carlos o algún otro miembro de la Casa Real. 

Encontrarás la entrada principal del recinto en el paseo de Colón, desde donde se realizan visitas guiadas. A uno de los lados de la plaza también hallarás la denominada “Puerta del Príncipe”, flanqueada por columnas corintias, y que es la puerta por donde salen a hombros los toreros que terminan su faena triunfadores. El más alto honor para un torero.

En tu visita también puedes entrar en el pequeño Museo taurino que se encuentra ubicado tras la enfermería. Aquí puedes ver interesantes recuerdos históricos entre los que destacan una colección de trajes y carteles, así como un capote de color púrpura pintado por Pablo Picasso.

Más adelante llegarás a la casa y la capilla de la Real Maestranza. En la casa hay una excelente biblioteca, con pinturas de Hohenleiter, mientras que en la capilla se encuentra un hermoso retablo del famoso escultor sevillano Pedro Roldán ante el que van a rezar los toreros antes de saltar al ruedo. También puedes echar un vistazo a los patios donde se encuentran los caballos de los picadores.

Fuera de la plaza, al otro lado de la calle, verás que hay una estatua. Se trata de Carmen la Cigarrera, del escultor Sebastián Santos Rojas. 

Carmen, la gitana que trabajaba en la Real Fábrica de Tabacos y que volvía locos de amor a todos los hombres por su temperamento y belleza. Que pasa del amor de un cabo de la guardia al de un torero y muere a manos de su amante despechado. El novelista francés Merimée escribió este drama en 1845 y más tarde, en 1875 Bizet basaría su célebre ópera. Elevando a Carmen a la categoría universal de la amante española.

La figura en bronce de este personaje está ubicada entre el que se supone fue su domicilio en la calle Betis y el lugar donde recibió la muerte a manos del puñal de José. 

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