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Little India

Little India (3)

Música  de Bollywood que se escucha al pasar frente a cualquier tienda, aromas de especias como canela y clavo combinados con el olor a jazmín de las guirnaldas, mezclas vibrantes de colores de los sarees de las mujeres y, para culminar, un sinfín de pequeños restaurantes donde sirven el mejor curry fuera de India. Estás a punto de descubrir que Little India es un espectáculo para tus sentidos.

Aunque no lo parezca, en un origen, este barrio no estaba ocupado por la comunidad india, sino por colonos europeos que establecieron aquí sus casas de campo. De hecho, muchas de las calles actuales de esta zona de Singapur comenzaron como caminos privados que llevaban hasta sus hogares y, evidentemente, sus nombres hacen referencia a esos primeros colonos, como Dunlop, Norris o Desker. Y es que para estos europeos hasta se llegó a levantar un hipódromo en 1840 en lo que hoy es el Farrer Park. Curiosamente, antes de ser el parque que hoy puedes ver, esta zona fue utilizada para las carreras de caballos los fines de semana, para jugar al golf entre semana e incluso como pista de aterrizaje a principios del siglo XX.

Los primeros indios llegados a Singapur fueron traídos en 1819 directamente desde la India, entonces colonia británica, como soldados y asistentes por Sir Stamford Raffles. Uno de los acompañantes de Raffles era el indio Naraina Pillai, llegado en el barco Indiana, quien llegó a ser un gran emprendedor y hombre de negocios, ya que en 1826 abrió la primera fábrica de ladrillos en la zona, germen del crecimiento de la actual Little India.

Además de más fábricas de ladrillos, a partir de 1840 otros indios comenzaron a utilizar estas praderas para la ganadería, lo que terminó por atraer a más inmigración india. Por eso, los nombres de varias calles de por aquí toman su nombre de esta actividad. Por ejemplo, la Buffalo Road y la Kerbau Road, que curiosamente ambas significan Calle de los Búfalos, en inglés y en malayo respectivamente. Incluso el hospital de niños más grande de Singapur situado aquí cerca en Bukit Timah Road se llama Kandang Kerbau, que significa corral de búfalos en malayo.

Muchos indios han trabajado en el desarrollo de Singapur, aunque no todos por su propia elección, ya que a partir de 1825 se trajeron unos mil prisioneros indios a trabajar en la construcción de varios edificios, tales como la propia St Andrew’s Catedral.

Hoy Little India es un barrio que reúne a la mayoría de indios de la ciudad, que representan el 7% de la población de Singapur, venidos en masa en el siglo XIX, sobre todo de Tamil Nadu, al sur de la India. Es fácil comprender entonces que la lengua india oficial de Singapur sea el tamil. Es gente de tez oscura, que practica mayoritariamente el hinduismo y siempre te recibe con una amable sonrisa en su rostro. También hay muchos indios musulmanes y una pequeña comunidad sikh, llegada a partir de 1890. Por eso este barrio es un constante juego de contrastes donde conviven iglesias con mezquitas, templos hindús con restaurantes chic, célebres adivinos y tiendas de masajes ayurvédicos.

La verdadera columna vertebral de Little India es la Serangoon Road. En el sur encontramos gran número de animadas tiendas, restaurantes y adivinos y al este, un bonito nudo de pequeñas callejuelas que vale la pena descubrir. Paralela a Serangoon Road, encontramos la Race Course Road donde encontrarás una gran selección de muy buenos y reputados restaurantes, además de bonitos templos.

Tu visita a Little India no estará completa sin acudir al Tekka Market, al sur de Serangoon Road, donde encontrarás un resumen de la vida india bajo un mismo techo. En la planta baja, un mercado súper animado donde podrás comprarte alguna fruta exótica y sacar alguna foto a las carnicerías. En el primer piso, en cambio, encontrarás comercios que venden productos de cuero, calzado, ropa y electrónica económica. Incluso al norte del mercado, en las calles adyacentes, podrás comprar especias, incienso o medicinas ayurvédicas.

Por otro lado, tampoco debes perderte la Little India Arcade abierta hace unos pocos años. Es el lugar ideal para admirar y adquirir telas, tapices, pulseras, collares, estatuillas religiosas y también música de todo tipo.

Como puedes comprobar, Little India es una invitación a sentir la India en pleno Singapur.

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