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Sri Veeramakaliamman Temple

Sri Veeramakaliamman Temple (45)

A mediados del siglo XIX, había unos 13.000 indios en Singapur y muchos de ellos vivían por esta zona, así que pronto vieron la necesidad de levantar un lugar de culto. Se decidió que estaría dedicado a la diosa hindú Kali, muy popular en Bengala, lugar de nacimiento de los obreros que construyeron el templo en 1881.

Kali es la personificación feroz de Parvati, la esposa del dios Shiva, y su elección como la principal deidad del templo fue significativa, porque es una diosa poderosa y destructora del mal, y su presencia respondía a la necesidad de estos primeros inmigrantes de sentirse seguros, protegidos en este su nuevo país.  

Comenzó como un pequeño santuario que poco a poco fue creciendo convirtiéndose hasta el templo que es hoy. Se construye en el estilo dravidiano característico de Tamil Nadú, zona del Sur de la India. Y a la vez que el templo iba creciendo, se convierte cada vez más en foco de actividades culturales, religiosas y sociales de la comunidad hindú.

Durante los bombardeos de la segunda guerra mundial, muchos se refugiaron en el templo y afortunadamente resultó intacto. Sin embargo, tal y como rige el hinduismo, se han ido practicando obras de renovación periódicas. En una de esas renovaciones se construyó su magnífica Gopuram, o torre de entrada, de más de 18 metros de altura, donde puedes ver grandes esculturas de dioses y diosas en acción, sonriendo en paz o meditando. Esta torre está flanqueada por majestuosos leones en los muros del templo y una gran puerta con pequeñas campanillas que los fieles tocan al entrar para pedir que sus oraciones sean escuchadas y también para atraer la buena suerte.

Dentro del templo, en el mandapam o santuario central se encuentra la figura de la Diosa Kali. Podemos afirmar con total seguridad que no te dejarán indiferente alguna de las esculturas de Kali que puedes hallar en este templo. En especial, una que lleva una guirnalda de calaveras y que está sacando las entrañas de su víctima.

Pero que no te confunda su aspecto, Kali bendice a los niños, protege a la mujer y da buena suerte y salud. Normalmente se la representa con tez oscura, lleva un collar de calaveras, su ropa sólo es una faja hecha de manos de hombres muertos y su lengua sobresale de su boca. Además, suele tener 8 brazos para poder destruir el mal y proteger el bien y casi siempre en una de las manos tiene una espada y en otra, la cabeza del demonio que ha matado.

Además, no todas las figuras son tan impactantes, también se puede ver  imágenes de Kali en actitud familiar con sus hijos Ganesha, el Dios elefante y Murugan el Dios niño y destructor de las fuerzas del mal.

A la derecha del santuario principal podrás ver 9 piedras que representan los planetas del universo hindú. Los devotos llegan, sobre todo por la tarde, para dar 3 vueltas alrededor de éstas y luego hacer ofrendas al planeta de su nacimiento.

En este templo se celebra un mercado muy animado durante el Festival Deepavali o el Festival de las luces. Una de las celebraciones más importantes para los hindúes que se lleva a cabo en octubre o noviembre. En ella, los templos y casas se iluminan con pequeñas velas y lamparillas, se estrena ropa, se llena la casa de color, se preparan exquisitos dulces, se intercambian regalos y se realizan ofrendas al templo mientras se agradece la felicidad, la salud, el conocimiento, la prosperidad y la paz de la que han disfrutado durante el año y oran para que también se les conceda el próximo.

Así que ya sabes, aunque las impactantes figuras de la diosa Kali puedan darte un poco de miedo, o como mínimo, respeto, este es un espacio de calma y armonía que sólo puede ofrecerte cosas buenas, como sentir la gran espiritualidad de la comunidad india de Singapur. 

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