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Calle Graben

Calle Graben (9)

En alemán, Graben significa “foso” o “trinchera”. De ahí que el nombre de esta céntrica calle vienesa, que se extiende entre Stock-im-Eisen-Platz y la confluencia entre Kohlmarkt y Tuchlauben, te dé pistas sobre la función que cumplía este lugar en la época romana, cuando la ciudad se llamaba Vindobona. 

Con el tiempo, la ciudad fue creciendo y finalmente el foso se cegó en el siglo XIII. A partir de ese momento este bello rincón de la ciudad empezó a desarrollar una intensa actividad como espacio público. 

De esta manera, el Graben ha alojado, por ejemplo, un mercado al aire libre y fastuosas celebraciones de los monarcas, como las que organizaban los Habsburgo. Las llamadas Ninfas del Graben, es decir, las prostitutas, también escribieron aquí parte de la historia. 

En la actualidad, el Graben nada tiene que ver con las funciones defensivas de sus orígenes. La única defensa que necesitarás aquí es un poco de prudencia al gastar, ya que si te gusta ir de compras las elegantes tiendas que encontrarás en esta animada calle peatonal pueden ser una auténtica perdición. 

Otro de los grandes atractivos de la zona son los numerosos cafés, que atraen a sus clientes tanto por la mágica infusión que constituye una de las únicas herencias positivas de la amenaza otomana del siglo XVII, como por su estupenda repostería tradicional. Algunos de los establecimientos que encontrarás en los alrededores rivalizan por la fama de servir la mejor tarta Sacher de Viena. 

En un entorno elegante donde predomina la arquitectura de alrededor de 1900, destacan, además del edificio Ankerhaus, en el número 10 construido por Otto Wagner y en cuyo piso alto tenía el estudio el própio arquitecto, algunos comercios diseñados por arquitectos de renombre, en el número 13 por ejemplo, encontrarás el que creó Adolf Loos y un poco más adelante, en el 21, encontrarás la Caja de Ahorros de Alois Pichl con fecha de 1830. También son dignas de mención las dos fuentes, la de Leopoldo y la de José, que se erigen como elementos distintivos de esta calle, son idénticas y ambas datan de 1804.

En el centro del Graben podrás contemplar la Pestsäule, una columna barroca en la que trabajaron artistas como Matthias Rauchmiller, Ludovico Burnacini y un joven Johann Bernard Fischer von Erlach. El monumento, que conmemora la salvación de Viena tras la terrible peste desatada en 1679, fue construido por orden del emperador Leopoldo I, y entre las diversas figuras se puede ver a un ángel empujando hacia los infiernos a una anciana arapienta que parece una bruja y que representa a la peste. 

En el Graben podrás encontrar un H&M muy curioso: la marca sueca le compró su taller a un sastre y este accedió a venderlo a condición de que dejaran todo igual a como estaba hasta el momento. Así, este H&M es como el antiguo taller de este sastre: con paredes de terciopelo, columnas, lámparas, escaleras.... modernistas pero con la ropa que venden en cualquier otro H&M, incluso en la fachada aún se puede ver el cartel de la sastrería. 

Otra curiosidad es que del 1 al 24 de diciembre, esta arteria de la ciudad, quizás una de las más elegantes se convierte en un gran calendario de adviento, se colocan 24 objetos a lo largo de la calle, uno por cada día, si estás por la ciudad durante las semanas prévias a la Navidad te encantará verlo y disfrutarás además, de un ambiente de fiesta muy especial.

Aunque la visita del Graben es una experiencia maravillosa en cualquier época del año, el encanto en Navidad, las terracitas en verano… sin duda es una zona por la que seguro pasarás más de una vez en tu visita a Viena.

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