ALREADY KNOW YOUR NEXT DESTINATION?
DOWNLOAD YOUR FREE AUDIOGUIDE

Sissi Emperatriz

Sissi Emperatriz (41B)

El Museo Sissi que encontrarás dentro del Palacio de Hofburg, está dedicado enteramente a la Emperatriz Isabel de Baviera, una de las mayores representantes de la ciudad de Viena. 

En este museo descubrirás muchos aspectos de su versátil personalidad. Los numerosos objetos expuestos, algunos muy personales, permiten vislumbrar el mundo oficial y privado de la emperatriz. Aquí se hace presente el mito de Sissí.

Porque, quizás te sorprendas pero Sissi no fue la princesa almibarada y tierna, un poco desvaída, que se muestra en las películas de Romy Schneider en la década de los 50. Una imagen de Sissi que no se corresponde con la realidad.

Isabel de Baviera, Elisabeth Amalie Eugenie Herzogin in Bayern , apodada familiarmente Sissí  nació en Múnich el 24 de diciembre de 1837. No estaba destinada a ningún alto cargo y vivió una vida sencilla, en la naturaleza. Sissi no tenía que ser la esposa elegida por el Emperador, sino su hermana Helena, la hermosa Nené; según el plan de ambas madres, que eran hermanas. Pero en la reunión  para celebrar el 23 cumpleaños del joven emperador el verano de 1853, Francisco José se prendó de la hermana pequeña, que acompañaba a Nené, vestida de manera campesina, peinada con trenzas; más ingenua, más dulce. Francisco José era 7 años mayor y toda la vida sintió veneración hacia su esposa.

Casada a la tierna edad de 16 años, la vida y obligaciones de palacio le sobrepasaban. No soportaba el protocolo de la severa corte austriaca, y se rebeló, cambiando las rígidas costumbres imperiales lo que fue causa de que chocara en numerosas ocasiones con su marido y con su suegra.

Su temperamento independiente, ajeno a las normas sociales, hizo temblar a la timorata Viena. La vieja Europa no estaba preparada para entender a una mujer como Sissi.  Nadie supo comprender su lucha contra lo establecido. Nadie supo ver la profunda tristeza y la vulnerabilidad que se escondía detrás de su belleza. Fue una persona tenaz, muchas veces tachada de loca, obsesionada por estar bella y delgada pero con una parte desconocida por el gran público: la parte intelectual y transgresora.

Atacada por unos, alabada por otros, compadecida por algunos, quizá nadie -ni ella misma- supo qué quería, qué anhelaba.

En el museo podrás ver sus joyas, sus utensilios para hacer deporte, sus fantásticos vestidos, retratos, sus muebles, sus instrumentos musicales, su botiquín... La vista a los Apartamentos imperiales te dará una idea del entorno en que vivía la pareja gobernante más famosa de Austria. Las 19 habitaciones personales que ocupaban están equipadas con mobiliario auténtico e histórico. 

Sissi fue madre muy pronto. Su primera hija, Sofía, murió a los 2 años de edad, lo cual supuso un duro golpe para la Emperatriz. Le siguieron Gisela y Rodolfo. Pero sólo se sintió plenamente madre cuando nació, en 1868, Maria Valeria, su hija adorada.

Sissi mostró síntomas de una extraña enfermedad que no se supo diagnosticar - depresión, hastío, falta de apetito,  que curiosamente desaparecían cuando estaba de viaje lejos de Palacio o en cuanto se enfrascaba en una conversación sobre Homero o Shakespeare.

No paró de viajar  -incluso tenía su propio yate, el "Miramar": Corfú Venecia, Biarritz, Mallorca, Sevilla, Londres, Summerhill... por algo recibió el nombre de la emperatriz viajera.

Le gustaba montar a caballo, se hizo instalar un gimnasio en Palacio, le gustaba la caza del zorro, era capaz de caminar horas y horas sin dar muestras de cansancio, hartitas tenía a las damas de compañía, tenía un pelo larguísimo, le llegó a rozar los tobillos, cosa que le ocasionó serios dolores de cabeza y de espalda, cada día su peluquera personal la peinaba durante 2 o 3 horas y lavarlo le llevaba todo el día, además Sissi tenía el pelo de color  rubio oscuro y se obstinaba en teñirlo de un color más castaño, y, sobre todo, se obsesionó en mantener la misma figura toda la vida. Medía 1,72 cm, nunca sobrepasó los 50 kg y mantuvo 50 cm. de cintura, cosa que le hizo padecer de anorexia y bulimia.

Fumaba, hablaba varios idiomas, escribía poesía, estudiaba griego, sentía pasión por la Odisea de Homero… Sin duda fue una persona rebelde, culta y demasiado avanzada para su tiempo. 

A partir de los 35 años no volvió a dejar que nadie la retratase o tomase una fotografía, adquirió la costumbre de llevar siempre un velo, una sombrilla y un gran abanico negro con el que se cubría la cara.

A la muerte de su único hijo varón, Rodolfo que moría en extrañas circunstancias, se cree que se suicidó, Sissi adoptó el negro como único color en su vestimenta y ya no lo abandonó hasta el día de su muerte.

Sissi murió el 10 de septiembre de 1898, mientras paseaba cerca del lago Lemán en Ginebra. Fue atacada por un anarquista italiano, Luigi Luccheni que estaba en realidad planeando un atentado contra el pretendiente al trono francés, un príncipe de la casa de Orléans, pero al enterarse de que la visita del príncipe había sido anulada y que la emperatriz se encontraba en la ciudad decidió encontrar en ella a la víctima perfecta para pasar a la posteridad. Precisamente Sissi se dirigía a su embarcación cuando Luccheni se abalanzó sobre ella y le clavó un estilete en el pecho.

Sissi la que fue la mujer más bella y la más desgraciada de la época, a su muerte se convirtió en una figura de culto.

Y acabamos el audio con las únicas palabras que pronunció el emperador al saber la noticia: “ustedes no saben cuánto he amado a esa mujer”

ALL POINTS OF INTEREST
This website uses cookies to ensure you get the best experience on our website

ACCEPT
+ INFO