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Palacio de Invierno del Príncipe Eugenio (Winterpalais P. Eugen)

Palacio de Invierno del Príncipe Eugenio (Winterpalais P. Eugen) (19)

Para hacerte una idea real de la grandeza de la Viena barroca, hay una parada que no puedes perderte: el Palacio de Invierno del príncipe Eugenio Saboya. Este edificio es desde 1848 la sede del Bundesministerium für Finanzen, esto es, el Ministerio de Economía.

La figura de Eugenio de Saboya, un príncipe francés de ascendencia italiana, es prácticamente mítica en Austria, ya que fue uno de los personajes más prominentes en la construcción de la gloria política y militar del país durante los siglos XVII y XVIII.

Su condición de héroe se instituyó cuando destacó como uno de los principales militares que consiguieron acabar con el asedio turco de la ciudad en 1683. Además de consolidar la posición de los Habsburgo en Europa, es recordado por haber impulsado otro de los grandes hitos del barroco vienés: los palacios de Belvedere.

El Winterpalais fue la primera gran residencia del príncipe Eugenio en Viena, y de hecho fue el lugar en el que murió. Además, el aristócrata lo eligió para albergar su impresionante biblioteca personal.

Para construir el palacio el príncipe recurrió a los mayores arquitectos del momento Fischer von Erlach e Hildebrandt, cua rivalidad fomentó, así que el primero trabajó en el proyecto desde 1697 a 1698  y el segundo de 1702 a 1724. Pues el palacio tuvo varias ampliaciones que le confirieron al edificio el imponente aspecto que presenta hoy en día. Tras la construcción de los palacios de Belvedere en las afueras de la ciudad, que se consolidaron como residencia veraniega del príncipe Eugenio, esta enorme mansión fue bautizada con el nombre de Palacio de Invierno.

El principe murió de pulmonía en 1736, mientras dormía, después de una noche jugando a las cartas con su vieja amiga, la Condesa de Batthyany. Una leyenda afirma que un león del zoológico de su palacio también murió esa misma noche. Nunca se casó y su tumbá la pdorás ver en Stephansdom, la catedral de San Esteban.

Dado que se trata de un edificio oficial en el que la seguridad es, evidentemente, una prioridad, el acceso al público está restringido. Sin embargo, sí te permitirán ver el patio, la magnífica fuente de Hércules y la hermosa e impresionante escalinata barroca de la planta baja, , decorada con musculosas figuras de atlantes y titanes. Que tanto gustavan al principe por ser esculturas evocadoras de sus victorias. Ambas obras de Von Erlach.

Y si te han gustado los atlantes no puedes perderte el palacio Erdody.Furstenberg que hay justo enfrente de este, en su fachada barroca podrás apreciar un soberbio pórtico sostenido por unos espectaculares atlantes.

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